La transformación digital no es ajena al reto climático. Aunque no figura entre los sectores industriales más emisores de gases de efecto invernadero, el ecosistema digital está en el foco por su crecimiento acelerado: centros de datos, inteligencia artificial, servicios de streaming y plataformas digitales tienen su impacto en el medio ambiente. Según el informe Energy and AI de la Agencia Internacional de la Energía, en 2024, los centros de datos representaron aproximadamente el 1,5 % del consumo eléctrico mundial, y la demanda no deja de aumentar. Para 2030, se espera que la cantidad de electricidad requerida por los centros de datos se duplique hasta alcanzar los 945 teravatios-hora (TWh), lo que equivale al consumo eléctrico total de un país como Japón.
Sin embargo, el consumo energético de los centros de datos no refleja toda la realidad del impacto ambiental de las empresas digitalizadas: la producción y el uso de dispositivos electrónicos, la logística asociada a la venta online, o incluso el reciclaje de los productos vendidos, también genera emisiones significativas.
La digitalización como acelerador de la transición ecológica
Al mismo tiempo, la digitalización es un acelerador de la transición ecológica. El informe Digitalización sostenible: medición y gestión de emisiones de CO2 en la economía digital elaborado por Adigital señala que soluciones como el control en tiempo real del consumo eficiente de energía con sensores inteligentes, la optimización logística mediante modelos de machine learning, la sustitución de viajes físicos por reuniones virtuales o el desarrollo de plataformas online de re-commerce permiten reducir emisiones en sectores tan diversos como el transporte, la industria o el retail.
Este informe advierte que medir y gestionar de forma activa las emisiones de gases de efecto invernadero tanto directas como indirectas es una acción estratégica para alinear de la forma más efectiva la digitalización con la sostenibilidad, así como para evitar posibles riesgos regulatorios y de reputación. El estudio incluye también una metodología para que las startups y pymes digitales puedan medir, gestionar y reducir sus emisiones.
Cómo medir las emisiones y la huella de carbono
El principal indicador para cuantificar el impacto climático de una actividad empresarial es la huella de carbono: representa la cantidad total de emisiones de gases de efecto invernadero generadas por una organización, producto, servicio o actividad, y se expresa en toneladas equivalentes de dióxido de carbono (tCO₂e). Incluye las emisiones directas generadas por fuentes que pertenecen o son controladas por la empresa (por ejemplo, vehículos propios o generador diesel); las emisiones indirectas derivadas del consumo de electricidad, calor o vapor adquiridos por la empresa; y todas las demás emisiones indirectas que se producen en la cadena de valor, tanto aguas arriba (proveedores) como aguas abajo (uso del producto, distribución, fin de vida, etc.).
Además de medir las emisiones generadas, las empresas pueden también cuantificar las emisiones evitadas: aquellas que no se producen gracias a la adopción de soluciones, productos o procesos más eficientes. Este indicador permite reconocer el impacto positivo de iniciativas basadas en la economía circular, la optimización de recursos, la innovación tecnológica o la sustitución de actividades intensivas en carbono.
La importancia de priorizar para reducir emisiones
Una vez identificadas las fuentes principales de emisiones, el siguiente paso es establecer prioridades y avanzar hacia la reducción. Esto incluye desde la elección de centros de datos alimentados por energía renovable hasta el rediseño de servicios digitales para reducir su peso y complejidad.
Para minimizar la huella climática de los servicios digitales, es fundamental integrar la medición de emisiones desde las primeras fases de diseño, de modo que la arquitectura del software, los modelos de IA y las plataformas web nazcan con criterios de eficiencia energética. Uno de los elementos que más influyen en el impacto ambiental de un sitio web es el contenido multimedia: imágenes, videos o animaciones deben utilizarse con moderación, y siempre que aporten valor real al contenido. Es recomendable evitar la reproducción automática de videos y optimizar el peso de los archivos ajustando dimensiones, formatos y niveles de compresión. Guías como la de Sustainable Web Design ofrecen criterios útiles para evaluar estas decisiones
Asimismo, es estratégico priorizar proveedores de centros de datos que operen con energía renovable y cuenten con certificaciones reconocidas, por ejemplo, ISO 50001 o LEED certificación, garantizando así una infraestructura más sostenible. Para verificar si una web se aloja en un proveedor con compromiso climático, se puede utilizar herramientas como el Green Web Checker. El Green Web Directory recopila proveedores que operan con electricidad renovable certificada.
También conviene optimizar los algoritmos y las cargas de trabajo programando los procesos de mayor consumo en franjas de menor demanda eléctrica, cuando la cuota de renovables en la red es más alta, y eliminando redundancias que añaden complejidad innecesaria.
Por último, el diseño y adopción de estándares o certificaciones sectoriales, como el sello del Plan Nacional de Algoritmos Verdes, permitirá consolidar modelos de gobernanza de la IA que estén plenamente alineados con los objetivos climáticos y los principios de sostenibilidad.
Herramientas de medición de la huella de carbono para pymes
Para facilitar la medición y gestión de su huella de carbono, las pymes tienen a su disposición varias herramientas:
- SME Climate Hub. Es una plataforma orientada a pymes para iniciar su camino hacia el cero neto, con herramientas simplificadas de medición y acción. Especialmente recomendable como primer paso para empresas sin experiencia previa que buscan una estimación básica y orientación.
- Business Carbon Calculator. Esta calculadora simplificada online para pymes se basa en datos de gasto y categorías generales de emisiones. Proporciona una medición preliminar o aproximada, y es sobre todo útil para empresas con acceso limitado a datos detallados.
- Calculadora Carbon Trust de huella de carbono para pymes. Calcula la huella de carbono de una pyme, con orientación para planes de reducción. Está indicada para la fase de diagnóstico inicial para empresas que comienzan su proceso de medición y quieren resultados rápidos.
Para más información, descarga el informe Digitalización sostenible: medición y gestión de emisiones de CO2 en la economía digital aquí.
